Presentación Eventos

El modelo docente de la cátedra puede entenderse como un reflejo de la proliferación de Escuelas privadas que se ha producido en los últimos años, en este caso en el ámbito de la Universidad pública, al tiempo que puede servir de base para futuros desarrollos ligados a los acuerdos de Bolonia y muy especialmente en el tercer ciclo de la formación universitaria. Las actividades de la cátedra son de facto un embrión de un grupo de investigación que en los próximos años podrá formalizarse y traducirse en la producción de tesis doctorales.
La consideración de la Universidad como un activo colectivo invita a enfocar la investigación de forma tramada y a reforzar su carácter aplicado. Si el profesional de la arquitectura experimenta a través de sus proyectos, necesita un marco ajeno a las exigencias de la obra para consolidarla como una investigación consistente. De manera inversa, el grueso de la industria de la construcción precisa un ámbito de reflexión que pueda orientar sus avances tecnológicos. Se trata también de reducir el tiempo de decantación entre la aparición de un avance y su aplicación, inmediato en otros sectores productivos.
La Universidad aparece como el contexto idóneo para esta confluencia. El marco académico, y en particular los departamentos de Proyectos, permite además la relación interdepartamental, desde la mirada a los procesos de materialización en la historia de la arquitectura, pasando por la optimización de las herramientas gráficas y digitales, hasta el imprescindible impulso a la colaboración ingeniero, en todas sus especialidades, y arquitecto.
Desde esta ambición, las cátedras empresa parecen un instrumento adecuado, asegurando además la viabilidad e independencia de la universidad pública.